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Operación Bikini: Cómo mandarla a la porra y dormir tranquila

Operación Bikini: Cómo mandarla a la porra y dormir tranquila

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Ya estamos prácticamente en verano y últimamente solo se habla de la «Operación Bikini», de la «Operación Pareo» o de la «Operación Burka», que es la mía.

No hay conversación en la que no se charle de las dietas que funcionan, de las que no funcionan y de las que me dejo porque estoy harta y no puedo más. 

En definitiva, la Operación Bikini en todas sus versiones ha empezado.

Como es bien sabido, soy una madre feliz de 11 preciosos hijos, y de otros 3 más que me esperan en el cielo.

Lo digo, porque estas criaturas no han salido de la pared. Pero es que las tuyas, mi querida lectora, tampoco. No importa que sea el primero, cielo.

Y me da igual que te veas enorme, que seguro que no lo estás. Piensa que todo lo que vale la pena, cuesta, y tener hijos realmente vale la pena.

El cuerpo va cambiando. Y esto no creo, sinceramente, que sea algo malo. Lo que pasa es que amar la propia biografía es cosa de valientes, y esto va por ti y por mí.

Un verano estábamos en la playa como todos los años, y cosa rara, estaba embarazada, así que Jorge me depositaba en la hamaca hasta que nos metíamos en el agua, luego me volvía a depositar en la hamaca, y así hasta que levantábamos el campamento para irnos a casa. 

Pues en una de estas en las que estaba en la hamaca, me puse a mirar a todo el mundo que iba pasando por allí delante de mí. Claro, estaban más mayores que el año anterior, daba igual delgadas o gordas. Es más, las que estaban más rellenitas, tenían un aspecto más joven porque, boba, al estar turgentes ¡no tenían arrugas!

Luego caí en la cuenta y pensé que los que me vieran pensarían lo mismo de mí!! Pero en fin.

¿Operación Bikini?Hay que ver qué despiadadas somos con nosotras mismas. 

Te digo una cosa, yo creo firmemente que antes de que el bebé cumpla un año, no hay que hacer dieta, y menos si le das el pecho.

Cariño, a lo mejor solo hace falta que comas con sentido común, del que mi suegro, en paz descanse, decía que <<es el menos común de los sentidos>>. Ya adelgazarás más adelante, cielo.

Porque a veces pensamos que la salud es solo un aspecto físico, y no pensamos en la importancia de estar psicológicamente sanos. Pregúntale a tu familia qué prefiere, si una mamá nerviosa, irritable… o una tranquila y contenta.

Y ¡DISFRUTA! Piensa que todos los angelitos están gorditos, así que oye, por algo será.

Y después de este preámbulo, aquí te dejo 10 claves por las que dormir tranquila aunque hayas mandado a la porra la «Operación Bikini»:

1.    Cuanta más masa, mejor se pasa.

Tu marido tendrá que tener de dónde agarrar, digo yo.

2.    Tu bebé se dormirá antes cuando lo cojas.

Porque un regazo blandito vale oro.

3.    Renueva bañadores.

No te preocupes si este año no te pones bikini. Que te quepa lo del año pasado está sobre-valorado.

4.    Hay pareos monísimos.

Hazte con varios, ve ideal de la muerte. Con pamela, si es necesario, que antes muerta que sencilla. Piénsalo bien: nadie mirará otra cosa que la pamela. Yo me pienso poner una sin duda.

5.    Cómprate ropa de tu talla, haz el favor.

El 90% de la depresión se te va, porque te ves guapa. Y no te sientas culpable ni te digas a ti misma que es que no tienes fuerza de voluntad ni rollos o ¿acaso no te levantas mil veces por la noche? Además, dormir poco, engorda así que no eres la culpable de toooodo.

6.    Vete a la pelu. 

Y ya, si quieres vivir al límite, hazte las uñas.

7.    La ropa que este año no te queda, escóndela

Pero bien escondida. Y no en una caja transparente que puedas ver, ¡no!

8.    Si estás muy bloqueada, ten conjuntos hechos.

Para que no tengas que pensar mucho, que no saber qué ponerte da muy mal rollo y deprime mucho.

9.    Hazte homenajes, te lo mereces. 

Permítete un heladito de vez en cuando, o si vas de paseo con el bebé, a lo mejor una cervecita en alguna terraza, ¿por qué no?

10.  Sal a cenar con tu mejor parte

Que, a veces, cuando somos mamás, se nos olvida que primero estábamos los dos, y luego llegó el resto del equipo. Ya verás como la mejor Operación Bikini, son sus ojos. Cómo te mira, eso es lo que te embellece, por muy buen cuerpo que tengas.

Así que,  levanta la cara y mira hacia arriba, no veas solo tu barriga o lo que sea que miras cuando agachas la cabeza, no sea que te estés perdiendo las cosas maravillosas que pasan a tu alrededor y no las disfrutes porque <<los árboles no te dejan ver el bosque>>.

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